Dicen que soy impertinente

18 de noviembre de 2007

LAS LÍNEAS DE MIS MANOS




Después de leer un poema de Amy, como todo lo que ella genera, absolutamente impactante - se me ocurrió hacer un homenaje a las manos, como fieles compañeras de viaje de todo aquel que tiene la suerte de tocar y sentirse tocado.

Gracias, Amy, por haberme servido de inspiración y referencia.


Las líneas de las manos
Dicen todo
De cada cual.
Nunca les mientas.
Se rebelarán contra ti,
Sin excusas ni remedio.

En mis manos
Hay unas líneas delatoras
De mí y mis consecuencias.
En ellas
Se puede percibir
el sabor de los manjares,
De todos los licores,
De todos los avatares vividos.
En ellas se observan
Las caricias entregadas,
Las hostias detenidas,
Las melodías rasgadas,
Los tactos asumidos.

En las líneas de mis manos,
Se pueden escuchar
Las canciones
Que te aluden,
Los versos
Que te adulan,
Los cuentos
Que te inventan,
Los fragmentos
De la experiencia.

En ellas,
Las lágrimas surcan
El río de la vida,
A golpes de gotas
Que se van incrustando
Como gacelas en el bosque,
Animado por la alegría
De sentirse amado.
En ellas
Se esconden
Rastros de tinta,
Huellas de teclas,
Que cuentan
Historias desnudas
Antes de vivir
En los papeles.


En las líneas
De mis manos,
En esas líneas cabronas
Que me acusan
De cuerdo,
Sin ser más
Que un aprendiz
De honesto,
Hay toda una vida,
¡ mi vida ¡
Con callos
Que sostienen
Tozudez,
Con arrugas
Que rezuman
madurez,
Con lunares
Que detestan
Senectud
Nunca querida,
Aunque siempre divertida.

¡Mirad,
Mirad de una puta vez
mis manos!
Porque..
¡Ahí están
las líneas acusicas,
Las líneas irreverentes,
Las líneas misóginas,
Las líneas ardientes,
Las líneas emolientes,
En las que sigue archivada
Mi vida
De sal e hiel,
De azúcar y miel,
De perfumes y caricias,
De verdades y mentiras,
De vivencias y monotonías,
De pellizcos y alegrías,
De latidos y ambrosías,
De Paquitos y Marías,
Que dan marcha
A mis días,
Con unos kilos de experiencia,
Unos gramos de inocencia
Y todo un poso
De divina inconsciencia,
Con un tanto de paciencia,
Que conforman
Mi existencia.

3 comentarios:

Carlos Vázquez Cruz dijo...

Buenos días, escritor. (¿)Casualmente(?) acabo de conversar con Amarilis Tavárez, quien me habló acerca de usted y, luego de una investigación rutinaria de lector, hallé "Las líneas de [sus] manos" y se lo leí por teléfono a la poeta. Quedamos fascinados. Lo felicito, Francisco. Me parece genial que el tono intenso jamás desaparezca. La plática intertextual es sencillamente sobresaliente. "Wow!" ¡Qué más decir! ¡Felicitaciones!

Carlos Vázquez Cruz

Amarilis Tavarez Vales dijo...

Hola Francisco, que honor... Es tan hermoso tu poema y me emociona tanto saber que has pocico, al igual que yo, leer en las lineas de nuestras manos. Gracias por este regalo de palabras y belleza. Cuando Carlos me lo leyo, imaginate, me quede muda. Un abrazo desde aca...

Anónimo dijo...

¡Qué pureza!,
¡Qué pasión!
¡Qué elegancia!
¡Qué expresión!
Al adentrarme en la esencia
de tan bellísimos versos
siento yo una efervescencia
tan auténtica y vivaz
que...........................................
.................................................
Disculpa la interferencia
en medio de la oración,
pero cuando me emociono
me asalta la incontinencia
y sería grosería
que una simple tontería
arruinara la armonía
en que dejaste sumido
a mi frágil corazón.

La gorda.